jueves, 23 de agosto de 2007

El odio

El odio siempre ha sido una interrogante para mi. Me pregunto, ¿Por qué?. Suena simple, pero en realidad ¿nos hemos detenido a pensar en eso?, qué situación nos hace odiar. Y me refiero exclusivamente a los grupos extremistas. Es decir qué les hace sentirse superiores a los demás ser. ¿Acaso la humanidad no comparte las mismas características?
Mi obejtivo no es evidenciar a determinados grupos, sino hablo en general. Desde una persona de la extrema ultraderecha hasta un ciudano común que odia sus raíces. Será que porque el agredido es muy débil como para defenderse o será que no tiene en sí mismo la seguridad suficiente como hacerse valer por alguien.
Uno de los grandes líderes en la historia, fue Gandhi. Era una persona impresionable, con una filosofía que te ponía a dudar sobre el poder del hombre. Su gran hazaña fue haber dicho: "Después de 40 años de un largo proceso les puedo asegurar que no odió a nadie", digo grandes mentalidades como esa, por no recalcar a otras, es difícil de creer en este mundo de salvajismo en donde la sociedad ha ido perdiendo poco a poco, los pocos valores que le quedaban. Así como los líderes prometen la prosperidad a los pueblos, pero en vez de eso sólo generan más odio y temor entr la multitud, pues si algo saben hacer es aprovecharse de los problemas de la sociedad y con ello alcanzar el poder. El método es muy simple, lo primero que hay que hacer es identificar el problema, el resto esque tener que buscar un enemigo común al que se le pueda echar la culpa y con eso crear un odio echandoles la culpa de ello. Pero conque pretexto, pués se les analiza sus diferencias respectivas con las de la población y las convierten en defectos indeseables para la comunidad. Suena como la fórmula perfecta y no hace falta decir que no hay político que no la utiliceo recomiende.
El odio es una estupidez, creada por mentes intolerantes que vuelven las diferencias en defectos y que se aprovechan de la débil mente de los necesitados para alcanzar sus objetivo. El odio no debe de reinar sobre nuestros corazones, es nuestro deber como ser humano el combatirlo y con ello, predicarlo la paz, el amor, todos los valores que el humano parace haber olvidado. Si extinguimos el odio de nuestras almas no dudo en que algún día no existirán los problemas y que la tierra se transformará en un paraiso.

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